Las inquietudes de Shanti Andía

De adolescente leí esta novela de Pío Baroja y me gustó mucho. Poco después cogí un cabreo patriótico cuando leí el comentario de que “La isla del tesoro”, de Robert Louis Stevenson, es la mejor narración de aventuras después de la “Odisea” de Homero. ¡Menudo disparate! “La isla del tesoro” es una novela para niños. “Las inquietudes de Shanti Andía” vale cien veces más. Tiene más cantidad de aventuras, y presentadas con más convicción. Fue publicada en 1911, y la acción transcurre en el siglo XIX. No es ningún inconveniente que sea una novela histórica. El inconveniente puede presentarse para algunos lectores que no conozcan un vocabulario marino básico: barlovento, sotavento, urca, velero bergantín, paquebote, fragata, etc. Por eso yo aconsejaría que esta novela se editara con un glosario de términos náuticos y un apéndice fotográfico de barcos antiguos. Conozco dos ediciones de la obra, la de Espasa y la de la Editorial Caro Raggio. Recomiendo esta última, porque tiene un valor añadido, los comentarios de Julio Caro Baroja, sobrino del novelista.

Edición Espasa

Cátedra

Vamos a describir de forma somera esta obra para que mis lectores se animen a leerla y puedan ver su superioridad sobre “La isla del tesoro”:

Shanti Andía es un marino mercante retirado que publica sus memorias. Sus recuerdos de infancia están llenos de la fascinación por el mar. De chico no tenía más preocupaciones que corretear por la playa, jugar a los Robinsones y piratas, o acercarse en bote con sus amigos hasta una goleta encallada en la costa.   De su feliz infancia sólo guardó una sombra, un misterio relativo al paradero de su tío Juan de Aguirre.

Su juventud la pasó Shanti entre la Escuela de Náutica de San Fernando y largos viajes a Oriente. En Cádiz, con Dolorcitas, una andaluza hija de vascos, tuvo unos amores tormentosos, que él analiza con cierto distanciamiento para no dejarse abatir, y con una sinceridad que enriquece el texto desde el punto de vista psicológico.

Shanti vuelve al hogar, y el encuentro con su Lúzaro natal, en la costa vaca, está lleno de emoción y bellísimas descripciones.  Además Shanti encuentra un amor sano y estable en su prima Mary Aguirre Sandow.

En Burdeos Shanti encuentra a Itchaso, un marino retirado, que le cuenta lo que sabe de Juan de Aguirre. La narración de Itchaso sobre la vida en un barco negrero es un derroche de imaginación de Pío Baroja, con una serie de tipos tan brutales como pintorescos, y una acción trepidante.

En Lúzaro Juan Machín, el minero, un hombre resentido, acosa a Mary y amenaza de muerte a Shanti. Esta historia conecta con la de la Shele, el amor frustrado de Juan de Aguirre. Shanti encuentra por fin un manuscrito de su tío en donde cuenta la historia de esta frustración, así como el apresamiento de su barco negrero  y su memorable evasión de una cárcel inglesa.

Todos los personajes están muy bien caracterizados, bien definidos desde el punto de vista psicológico, aunque ninguno en profundidad, porque lo importante en esta novela es la acción. Es un texto ideal para hacer una película.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: